CIRUGÍA DE QUERATOCONO

ESTUDIOS PREVIOS
– PENTACAM: Es un mapeo computado de la superficie de la córnea. Esta prueba nos realiza una representación completa de toda la superficie corneal, midiéndonos el grosor, la curvatura y elevación. La topografía corneal debe ser realizada sobre una córnea en “reposo”, es decir sin haber utilizado lentes de contacto durante algunos días (variable según el tipo de lentes y del cirujano), en principio se piden entre 4 a 15 días.
Permite realizar una tomografía de la cornea, con lo cual se logra evaluar de manera tridimensional la córnea en cada una de sus capas, su volumen y tamaño, adicionalmente se comparan los espesores corneales en cada punto, teniendo diagnósticos más oportunos de queratocono y decisiones terapéuticas acertadas.
– PAQUIMETRÍA: Estudio que permite evaluar el espesor de la córnea. Este examen es de vital importancia a la hora de determinar la cantidad de vicio de refracción que puede ser tratado, ya que un grosor corneal bajo limita la cuantía de vicio de refracción a tratar. La medida del espesor corneal es un dato fundamental a la hora de decidir el tipo de cirugía a realizar. Algunos pacientes no deben ser operados con determinada técnica debido a que el grosor de su córnea no es suficiente para mantener un resultado estable y seguro a mediano plazo. Nuestros paquímetros de altísima precisión, permite realizar este examen con gran exactitud ofreciéndonos seguridad sobre todo en los casos dudosos. También este examen es solicitado para poder tener una mirada más exacta de la presión ocular del ojo, ya que es un factor corrector de la Presión ocular.
El queratocono tiene como característica un adelgazamiento en la córnea, que favorece su deformación en forma de cono. En todos los pacientes con queratocono es necesario hacer una paquimetría periódica para hacer seguimiento al adelgazamiento de la córnea propio de esta patología, igualmente es indispensable siempre que se quiere realizar cualquier tipo de tratamiento, ya sea crosslinking o implante de anillos intraestromales.
– RECUENTO DE CÉLULAS ENDOTELIALES: El Recuento de Células Endoteliales es un examen que valora la cantidad y calidad de estas células (morfología), dando la información necesaria para poder realizar una cirugía y además elaborar un pronóstico visual adecuado a cada paciente.
Este recuento de células endoteliales, es necesario antes de cualquier intervención quirúrgica que involucre trabajar dentro del ojo o en la córnea es necesario evaluar la capacidad de ésta para mantener su transparencia posterior al procedimiento. Esta transparencia es esencial para la buena visión con el ojo intervenido y depende directamente de la población celular (endotelio) de la parte posterior (interna) corneal. Es una prueba de sencilla ejecución, no requiere dilatación pupilar.
Es necesaria cuando se requiere evaluar la presencia de distrofias a nivel corneal, la posibilidad de rechazo en un trasplante de cornea y si la córnea es o no es resistente para algunos procedimientos.
– ABERROMETRÍA: La Aberrometría va un paso más allá estudiando las irregularidades de la córnea que originan la aparición de aberraciones ópticas causantes de una deficiente agudeza visual.. Los Aberrómetros o sensores de onda, miden de este modo las imperfecciones oculares (llamadas aberraciones ópticas) más allá de los errores refractivos convencionales (miopía, hipermetropía y astigmatismo).
Importante: Para una correcta exploración y análisis del ojo es necesario que los pacientes usuarios de lentes de contacto (lentillas) dejen de utilizarlas durante unos días antes de realizarse las pruebas preoperatorias.
Entre los distintos exámenes que se realizan para determinar la severidad y grado de un queratocono, se menciona con frecuencia el uso del aberrómetro como medidor de aberraciones de bajo y alto orden, siendo las primeras aquellas que corregimos con alguna ayuda óptica y las segundas menos frecuentes y presentes con altos valores en los diferentes tipos de ectasias corneales.
– RETINOGRAFÍA: La Retinografía es una prueba diagnóstica que permite obtener una imagen del fondo del ojo o retina. El fondo del ojo lo forman las estructuras del interior del globo que podemos ver a través de la pupila que nos sirve de ventana; lo componen el humor vítreo, la retina cuyo centro se llama la mácula, el nervio óptico, las arterias y venas retinianas, así como las capas más internas sobre las que se apoya la retina como las coroides. Lo que conocemos como “fondo del ojo” ocupa el 90% del volumen del globo y es la zona noble donde verdaderamente se lleva a cabo el proceso de la visión. Una vez obtenida la imagen la conservamos en la base de datos para compararla con fotografías de revisiones previas y posteriores.
– TONOMETRÍA: Se trata de la medición de la tensión intraocular (PIO). La tensión intraocular se debe a la circulación de fluidos dentro del globo ocular y se puede medir con tonómetros de aire o de contacto/aplanación.
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